Centro Cultural "La Curtiembre"

La Municipalidad de San Jerónimo Norte ha puesto en marcha un proyecto para recuperar un sector patrimonial de la ex Curtiembre de Nanzer y el espacio contiguo abandonado, y transformarlo en un activo Centro Cultural rodeado de un gran parque.

Contenidos desarrollados

Descripción

La Municipalidad de San Jerónimo Norte está llevando adelante un ambicioso proyecto para recuperar un sector patrimonial de la ex Curtiembre de Nanzer y el espacio contiguo abandonado durante muchos años. La propuesta pretende resguardar el patrimonio arquitectónico y cultural que tuvo esta fábrica en la historia de la ciudad y transformarlo en un activo Centro Cultural que además, cuente con un anfiteatro y la posibilidad de desarrollar un gran Parque en todo el entorno verde existente.

Historia

En la ciudad de San Jerónimo Norte, en el sector noreste de la traza urbana, funcionó durante muchos años una actividad fabril dedicada al curtido de cuero. Esa curtiembre llegó a ser la segunda en importancia a nivel país, perteneció a la familia Nanzer, marcando una impronta social y económica muy destacada en la región. Con el paso de los años ( su inicio data en el año 1891)  y por las vicisitudes económicas del país, esta empresa tuvo que cerrar su actividad y se generó un espacio muy amplio y sin uso; lo mismo sucedió con toda la estructura edilicia que siempre fue un hito urbano muy significativo.

La familia Nanzer decidió generar en dicha área un gran loteo, que se concretó en ese momento con la autorización de las autoridades comunales. Así llegaría el fin de esta significativa industria, quedando solo en pie la chimenea, un cuerpo de construcción edilicia de dos plantas y un tanque de agua que abastecía a todo el complejo.

El proceso de loteo, según las normativas locales, debía contemplar un área dentro del predio de importantes dimensiones destinada a espacio verde, seleccionando a tal efecto el sector de emplazamiento de la chimenea. 

El resto del predio fue dividido para loteo. Dentro de uno de esos lotes quedó ubicado ese cuerpo de construcción que, en estado de abandono y derruido, logró mantenerse en pie. Fue donado, en Marzo del año 2016, por la familia Nanzer a la Comuna de San Jerónimo Norte y su ubicación es perpendicular al área de espacio verde previsto, por lo cual se conforma un espacio unificado.

La Municipalidad ha decidido llevar a cabo un proyecto que contempla recuperar el valor patrimonial de los volúmenes edilicios de la vieja curtiembre que se mantienen en pie y edificar una construcción para concretar actividades culturales, educativas y artísticas. Además, se busca concretar el área verde que nunca asumió ese rol quedando durante todo el tiempo como terreno baldío.

El Proyecto

La Municipalidad ha decidido llevar a cabo un proyecto en el predio para contar con un nuevo edificio adecuado para concretar todas las actividades culturales, educativas y artísticas que actualmente se realizan, previendo también su expansión a las nuevas expresiones que puedan surgir de la comunidad.

Actualmente, se desarrollan variadas actividades de extensión cultural: Banda Municipal, Coro Municipal, Escuela Municipal, cursos de capacitación, charlas para información de diversas temáticas, ciclo de cine mensual, exposiciones de obras artísticas, presentación de libros, todas estas actividades hacen al crecimiento cultural y educativo de la población de esta localidad y de localidades vecinas que convergen aquí. 

Asimismo, se procura generar un espacio para la promoción y desarrollo de las industrias culturales y el impulso a nuevos emprendimientos y experiencias culturales y de innovación.

Se le suma a esto, la intencionalidad de recuperar como valor patrimonial el hito histórico que representan los volúmenes edilicios que lograron mantenerse en pie. Dicho valor patrimonial, no solamente refiere a lo edilicio como tipología arquitectónica industrial de una época, sino que hace a la memoria colectiva de la comunidad que durante tanto tiempo estuvo vinculada al desarrollo económico de esta industria.

De este modo, el proyecto del Centro Cultural “La Curtiembre” se ha pensado con tres grandes referencias. Por un lado, la chimenea, que es revalorizada tanto estructural como formalmente tomándose como eje compositivo de un gran anfiteatro que se proyecta a cielo abierto, conformando una de las esquinas del predio y dándole carácter a una esquina urbana.

Por otro lado, se proyecta en toda esta área verde un ambicioso plan de forestación con especies de la región que permite generar variados sectores de estadía y permanencia de la gente. Se incorporarán áreas de juegos para niños de carácter recreativo y didáctico.

Finalmente, un estanque de agua enmarca el ingreso al volumen edilicio que se construirá. En dicho estanque está previsto incorporar a modo de escultura una gran máquina planchadora de cueros que fuera donada a la Municipalidad, generando así un espacio abierto con características de museo de grandes máquinas.

Toda el área verde prevé sectores de estacionamiento, pasos de servicio para acceder al centro cultural propiamente dicho, rampas de accesibilidad para personas con discapacidad. También, el anfiteatro contará de base, debajo de su estructura, con sanitarios de uso público y lugares de depósito general.

El edificio cuenta con un doble ingreso. Por un lado desde el área verde, ingresamos transformando un espacio semicubierto donde se realizará un tonel de corrido de cuerda que se ha logrado recuperar. A partir de ahí, accedemos a un gran espacio de dos niveles donde convergen salas y aulas con áreas de servicios que permitirán desarrollar las variadas actividades de extensión cultural ya detalladas.

El sector cuenta con área de cantina en cuya cocina está programado, además de los trabajos gastronómicos a tal fin ser utilizado para cursos de capacitación en gastronomía. Este edificio cuenta con núcleos circulatorios de escalera y ascensor.

Las salas y aulas tendrán el acondicionamiento técnico que requieren para cada actividad. 

La constante de diseño que tiene todo el proyecto es ir generando recorridos en diagonal que permitan apreciar los espacios desde distintos ángulos, incorporando patios de luz que, además de servir para iluminación y ventilación, serán tratados con elementos a modo de museo a cielo abierto. Haciendo este recorrido, llegamos al edificio que se mantuvo en pie, se trata de las grandes bóvedas de ladrillo, este edificio actuará en el proyecto a modo de foyer del salón auditorio al que se accede traspasando. Tendrá un área de museo cerrado con piezas, maquinarias, muebles y libros contables que se recuperaron de esta industria.

En la planta alta de este foyer, se ubicará boxes de oficinas para toda la administración de este conjunto edilicio.

Finalmente, se ingresa al gran salón auditorio que cuenta con todas las áreas necesarias de servicio para tal fin. Dicho auditorio cuenta también con otro ingreso por otra calle, donde también se proyecta un área de foyer. 

De este modo, ese gran salón auditorio al tener un doble ingreso permite ser utilizado y vinculado a todo el conjunto edilicio o bien desvinculandose de él. Este nuevo ingreso compone una fachada también referencial de la existencia de este centro cultural.

Dentro de las estructuras que se mantienen en pie, hay un gran tanque de agua, ya mencionado, que a modo de mojón urbano será valorizado como organizador vial de una calle lateral.

Municipalidad de San Jerónimo Norte
San Martin 560, San Jerónimo Norte
Horarios de Atención:

Lun – Vie: 7:30 – 12:30hs

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